El Toro y las Cabras amigas

Cierta vez en un hermoso prado, estaban un Toro y Tres Cabras que empezaron a jugar muy contentos y con el pasar de los días, se hicieron buenos amigos.

Un día, a lo lejos un Perro vagabundo los observaba pero a la vez, no comprendía que es lo que hacían juntos aquellos animales. Luego, se acercó al Toro y le dijo con una mueca:

"¿Pero que hace un Toro grande y robusto conviviendo con aquellas Cabras escuálidas y feitas?"

Al día siguiente, el Toro se encontraba solo, así que el Perro se acercó a el y le dijo nuevamente:

"Estimado Toro, usted que es tan fuerte y grande, ¿qué hace al lado de aquellas flacas y desagradables Cabras?. Todo el mundo creerá que eres un Toro débil."

El Toro, pensó sobre lo dicho por el Perro, así que se alejó totalmente de sus amigas Cabras.

Mientras seguía sin rumbo, pensativo se dijo el Toro:

"Ellas eran buenas y también me divertía mucho a su lado. ¿Por qué me aleje de ellas e hice caso a un Perro vagabundo a quien no conocía?"

Tras reconsiderar su actitud, el Toro regresó con las Cabras, les contó lo sucedido, les pidió disculpas y ellas tras aceptar, el Toro les prometió una gran y bonita amistad para siempre.

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Moraleja
A la amistad la aleja
quien con envidia aconseja.

El Viento y la Leña

Una vez, la Leña por acción del fuego, se convirtió en una ardiente brasa, y viéndose en gran lió, clamó auxilio al Viento para no perecer:

"¡Amigo mio, por favor, ayúdame!, ¡El calor me está matando!, ¡si esto sigue así, en poco me convertiré en cenizas!"

El Viento, apiadado de la Leña dijo:

"¡Allá voy amiga Leña!, ¡No temas!, ¡soplaré lo más fuerte que pueda para poder salvarte!"

El Viento sopló y sopló todo lo que pudo, sin embargo, lo único que consiguió fue que la llama quemara más a la Leña.

"¡Tienes que soplar más fuerte por favor... o no duraré ni un minuto más!" - le decía la Leña al Viento con desesperación.

El Viento sopló todo lo que pudo por salvarla, pero a los pocos minutos, no quedó nada más que una ceniza en el suelo. El Viento se alejo pensando en que hizo más daño, que bien a la pobre Leña.

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Moraleja
Todo le pasa al revés,
al que desdichado es.

Fábula de la Hechicera

Una vez, en una comarca vivía una muy flaca Hechicera que había aprendido el arte de su madre y esta a su vez, la de la Abuela. Gracias a esto, ella ganaba mucho dinero engatusando a varios inocentes diciendo:

"Damas y caballeros, tengo el poder de alejar la mala ventura de los hombres y de sus hogares. Yo los salvaré, a un precio muy módico."

Con el pasar del tiempo, fue acusada por Brujería y un Tribunal, la condenó a perecer. La Hechicera suplico a un Juez tenga piedad de ella, pero este le dijo:

"Decías poder alejar la ira de los dioses, si era cierto, ¿por qué no alejaste de ti la ira de los Jueces?"

La Hechicera respondió:

"Es que los jueces no son tontos Señor."

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Moraleja
Por más que uses las mañas,
al inteligente no engañas.

El Asno, el Perro, y el Lobo

Un día, caminaban muy cansados bajo el Sol un Asno con su carga, su Amo y el Perro. Cuando llegaron a la pradera, el Amo muy cansado se echó a dormir. El Burro se alejó un poco y se puso a pastar tranquilamente, por otro lado, el Perro que estaba muy cansado y hambriento, le dijo al Asno:

"Amigo Asno, ¿me darías un poco de comida que hay en la cesta por favor?"

El Burro le respondió:

"Mejor, ¿por qué no esperas un poco más hasta que despierte el Amo, y te dé de comer?"

El Perro, no dijo nada más tras esto.

Mientras el Asno seguía en lo suyo, la situación se puso seria cuando de repente apareció un Lobo, y se abalanzó sobre el Asno para devorarlo. Viéndose en gran lio, el Asno dijo al Perro:

"¡Sálvame amigo Perro!"

El Perro, respondió:

"Mejor, ¿por qué no esperas un poco más hasta que despierte el Amo, y te salve?"

el asno el perro y el lobo

Moraleja
Si no das oportuna ayuda,
no esperes que ésta a ti acuda.

El Cocodrilo Mentiroso

Hace mucho, dos Pajaritos se reunían siempre para conversar en un árbol, y luego, observaban todo lo que sucedía a su alrededor. Una tarde, vieron a unos Patitos acercarse a un Cocodrilo. Una de ellas dijo:

"Pobres inocentes amigo, van hacia el Cocodrilo ese sin saber sus verdaderas intenciones. ¿Sabes?, en varias oportunidades, con pañuelo en la boca se ha puesto a llorar y a engañar a animalitos cándidos y generosos, y cuando están muy cercas, los atrapa rápidamente con su enorme boca."

Mientras seguían hablando. El Pajarito vio algo y dijo:

"¡Cielos, cielos! ¡mira, mira!, ¡Todos esos Patitos se acercan al Cocodrilo!. Pobrecitos, acabarán como almuerzo de este villano."

Mientras los Pajaritos esperaban lo peor, un Patito muy astuto se escondió rápidamente, y cuando el Cocodrilo lo encontró, el Patito saltó sobre su gran boca y le puso un gran palo con el cual, no pudo cerrar su gran hocico. Los Patitos aprovecharon la ocasión y se fueron del lugar rápidamente.

"¡Si!, bien merecido te lo tenias malvado." - Dijeron los pajaritos.

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Moraleja
Las lágrimas del cocodrilo,
se burlan con sigilo.

Los años del Hombre

Una vez, cuando Dios creó al Hombre, le concedió vida corta, pero lo dotó de inteligencia. Éste construyó un hogar y se albergó en ella para protegerse de la intemperie y los estragos del clima.

Un día, cuando el frio estaba en su máximo, algunos Animales se acercaron a la vivienda de los Humanos. El Hombre al verlos, les dio un hogar a cambio de unos años de sus vidas. Así, el Hombre logró mejorar y prolongar su vida con ayuda de los años del Caballo, del Buey y del Perro.

Ésto también se refleja en el comportamiento de las personas. El hombre es inofensivo y amable en su primera edad que es el tiempo que le otorgó el Señor. Luego cuando se suma los años del Caballo, es orgulloso; cuando entra a los que corresponden del Buey, es apto para ordenar y dirigir; pero cuando acaba su existencia con los años del Perro, es irritable y gruñón.

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Moraleja
Si tienes la vida prestada,
la mostrarás disfrazada.

La Serpiente y el Cangrejo

Una vez, en las arenas de una playa, estaba un Cangrejo y una Serpiente que vivían juntos en gran armonía y amistad. Con frecuencia el Cangrejo quien tenía gran sencillez, hacia contrastar los malos instintos de la Serpiente, y siempre la aconsejaba abandonar aquella mala conducta.

Un día por la mañana, la Serpiente se enroscó cautelosamente bajo un Joven veraneante que descansaba echado en la arena. Al sentirse este tocando, se levantó rápidamente y le dio un fuerte golpe con una vara a la Serpiente dejándola noqueada.

El Cangrejo al ver en problemas a la Serpiente, acudió a su auxilio de inmediato. Cuando llegó, la vio tendida estirada y con tono compasivo, le dijo:

"Puedo asegurar amiga Serpiente, que aquel Hombre no te hubiera golpeado, si en vez de encontrarte enroscada bajo su cuerpo, te hubiera visto ir tranquila y recta como lo estás ahora ahora, hacia otro lado."

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Moraleja
Una vida recta y sincera,
es larga y placentera.

La Zorra y el Gallo

Una vez en un corral, una Zorra que entró a un corral de Gallinas, fue atrapada de las patas por unas maderas que eran en si, una trampa preparada.

Todas las Gallinas rápidamente habían huido con mucho miedo, mientras tanto la Zorra, vio al Gallo que estaba por huir y le dijo:

"Espera por favor señor Gallo. Si estoy aquí, es porque vine a visitarte y ahora que te vas, ¿así me lo agradeces?, al menos por favor busca algo con que liberarme."

El Gallo salió del corral, y tras un rato, regresó, pero acompañado del Dueño del corral que, tenia en sus manos un gran garrote. Luego, el Dueño le dijo a la Zorra:

"Se acabaron tus días de bribón animalejo. Ya no volverás a hacer de las tuyas."

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Moraleja
Cuando el malo es remalo,
la corrección viene con palo.

Fábula similar: La Zorra y el Gallo

Las buenas compañias

Una vez, dos niños jugaban alegremente por el campo, hasta que de pronto, se detuvieron junto a una planta espinosa. Uno de ellos se acercó y dijo:

"Oye, mira aquella bella Rosa."

"¿Acaso estás ciego?" - Dijo su compañero - "No es una Rosa, es un Cardo."

"Pero tiene olor a Rosa." - insistió el primer Niño.

"Es porque durante un tiempo, estuvo a lado de una Rosa." - Respondió su compañero.

"¿Sabes?, tienes razón. Observa, tengo un cardo a cambio de un Rosal." - Volvió añadir el primer niño.

Su compañero razonó y dijo:

"No te preocupes. Hasta un Cardo se perfuma de una buena compañía."

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Moraleja
Quien anda con buenos,
parece uno de ellos.

La Muerte y el Fracasado

Cierta vez, tras tantos fracasos y desdichas de un Hombre en los negocios, con frecuencia se decía lo siguiente:

"Que desdicha. Esta vida no me ha correspondido bien. Oh, espíritu de la Muerte, ¡llévame de una vez!"

Así, el Hombre repitió tantas veces aquella frase durante sus desdichas, hasta que un día sin aviso alguno, la Muerte tocó la puerta:

"Hombre. He venido a cumplir tu deseo. Te llevaré conmigo para acabar con tu miseria."

El Hombre al ver a la Muerte, gritó desesperadamente, luego dijo:

"¡No te me acerques espectro malévolo!, ¡prefiero vivir en mi desgracia que tenerte cerca de mi!"

fabula la muerte y el fracasado

Moraleja
Mas vale vivir con amargura,
que descansar en una sepultura.

Los dos Cangrejos

Cierta vez, un señor Cangrejo tenia un hijo que andaba solo de costado ya que tenia sus piernas torcidas. Este Padre, siempre hacia lo posible porque su hijo corrija su defecto. Un día le dijo:

"Hijo mio, no roces tu cuerpo contra las piedras mojadas. ¿No crees que seria mejor que eches tu cuerpo hacia delante?"

El Cangrejito le dijo:

"Pero Padre, yo no hago nada mas lo que tu haces. Si usted anda de la misma manera, ¿como quiere que yo me corrija?"

Y tras mirar a su Padre nuevamente, el Cangrejito agregó:

"¿Sabes Padre?, creo que usted debe corregir su caminar primero, para que luego yo, pueda seguir vuestro ejemplo."


Moraleja
Mas enseñan las buenas acciones,
que amorosos sermones.

Guerra entre Gatos y Ratones

Cierta vez, los Ratones gritaron para iniciar una feroz batalla contra los Gatos:

"¡Vamos!, ¡corran por aquí!"

Mucho después del enfrentamiento, ninguno de ellos reconocía la razón de su derrota.

Uno de ellos que era un Ratón General dijo a sus colegas:

"Amigos míos, creo que no somos débiles. Demostremos al enemigo que somos muy valientes, y que juntos, ¡podremos vencerlos!"

Muy motivados y decididos los Ratones, nombraron nuevos Generales y emprendieron rápidamente otro enfrentamiento contra los Gatos.

Tras el segundo asalto, los Gatos lograron dominaron el pobre ataque de los Ratones y así, se los comieron rápidamente demostrando que, por jugar con vanidades, sus vidas fueron el precio a pagar.


Moraleja
Quien mucho se quiere hinchar,
por fuerza ha de reventar.

Fábula similar: Los Ratones y las Comadrejas

El cuento de la Lechera

Cierta vez, estaba una Lechera caminando alegremente de camino al mercado, y a la vez, llevaba un Cántaro con Leche.

En su camino, muy feliz iba imaginando las cosas hermosas que añoraba en comprar luego tras vender la fresca leche que llevaba. Una y otra vez se decía:

"Que dícha. Llevo una deliciosa y fresca leche de gran calidad. Estoy muy segura que me pagarán muy bien por ella.

Ahora que lo pienso, creo que compraré una canasta de huevos para incubarlos y tener muchos pollitos. Luego venderé los pollitos para comprarme un bonito Cerdito, y luego lo engordaré con mucho cuidado, y cuando este lo suficientemente grande, lo venderé por mucho dinero. Luego compraré una bonita Vaca con su Ternerito, y este jugará por el campo todos los días."

La Lechera en su sueño añorado, continuaba haciéndose muchos pensamientos bonitos sobre su futuro, pero de pronto, por desgracia se tropezó y su Cántaro fue a caer al piso rompiéndose y derramando toda la Leche.

La Lechera, muy triste solo podía ver cómo la tierra absorbía la Leche y se desvanecían sus ilusiones.

fabula la lechera y el cantaro

Moraleja
No anheles impaciente el bien futuro,
mira que ni el presente está seguro.

La sombra del Asno

Una vez, un Comerciante contrato a un Arriero y a su Asno para que lleven su mercadería por el desierto. Mientras caminaban, el Comerciante muy cansado pensó:

"Vaya, si que está muy caluroso el Sol, para colmo, no se ve ningún oasis como para beber un poco de agua."

Luego, el Comerciante que ya estaba muy cansado, no lo pensó dos veces y se sentó en el suelo para descansar bajo la sombra del Asno. El Dueño del Asno quien vio todo, se acercó al Comerciante y lo empujo para tomar su sitio, y le dijo:

"Yo te alquile el Asno para llevar tu carga, pero si vas a usar su Sombra, tendrás que hacer otro contrato para que la disfrutes."

fabula la sombra del asno

Moraleja
Para el ambicioso y loco,
todo cuanto recibe es poco.

Fábula similar: El Asno y su Sombra

La Garza real

Una vez cerca de un rio, vivía tranquilamente una Garza Real que con sus largas patas, cuello y pico, lograba fácilmente capturar los peces mas ricos y sabrosos para ella misma.

Un día como de costumbre, se acercó a la orilla del rio para alimentarse y de pronto, vio un Pequeño Pez nadando por allí. Al verlo, se dijo:

"¿Pero que es esto?, ¿cómo se supone que me alimentaré con esta miseria?. Soy una señora Garza, ¡una Garza Real!. Que descaro."

Y sin mas, ignoró al Pequeño Pez. Mientras seguía indagando en el rio, encontró otro Pez aún más pequeño. La Garza muy déspota e incomoda se dijo:

"Esta otra miseria no es digna de ser comida y más, por una Garza Real como yo. ¿Abrir mi pico para tan poca cosa?, ni hablar."

Así, pasaron las horas y horas, y la Garza no encontraba la comida que deseaba. Siendo ya tarde y cómo el estomago comida le pedía insistentemente, tuvo que conformarse con tomar una pequeña Babosa que encontró.


Moraleja
Quien mucho quiere tener,
por vanidad lo puede perder.

Las Gallinas Gordas y las Flacas

Hace mucho, vivían en un corral varias Gallinas. Un grupo eran Gordas y bien alimentadas, y por otro lado, otro grupo estaban conformadas por Gallinas flacas y escuálidas.

Las Gallinas Gordas estaban muy orgullosas de su buena facha, y constantemente se burlaban de las Gallinas Flacas diciéndoles calaveras vivientes, muertas de hambre, desnutridas y demás cosas.

Un día, el Cocinero de la casa debía preparar un gran banquete por Año nuevo, así que bajó al Gallinero y eligió las mejores Gallinas para el festín. La elección fue obvia, las elegidas fueron nada mas y nada menos que las Gallinas Gordas. Estas viéndose en tal aprieto sin salida alguna, envidiaron la suerte de las Gallinas Flacas que pudieron escapar fácilmente de este cruel destino.

fabula las gallinas gordas y las gallinas flacas

Moraleja
La suerte de la fea,
la bonita la desea.

El Cabrero y la Cabra

Una vez, un muchacho Cabrero que cuidaba el rebaño de su familia, llevaba a sus animales al corral, sin embargo, una Cabra que estaba muy separada del grupo, se entretenía comiendo hierva tranquilamente por el Prado.

El Pastor muy impaciente por regresar a casa, cogió una piedra y la lanzó hacia la Cabra, pero para su mala suerte, le cayó en el cuerno del animal, y lo rompió. Muy asustado el Chico por su error y temiendo ser castigado, se acercó a la Cabra, se puso de rodillas y le dijo:

"Cabrita, por favor perdona mi rudeza. Por favor no le digas nada a mi Padre sobre lo ocurrido."

La Cabra respondió:

"Bueno, no te preocupes, no diré nada. Sin embargo, ¿crees que mi cuerno guardará el secreto?"

el cabrero y la cabra

Moraleja
Tu secreto, solo a uno,
y mejor, a ninguno.

*Cabrero: Pastor.

El Lobo y el Perro flaco

Hace mucho, por la avaricia de un Viejo Hacendado, un Perro cuidaba el rebaño de dicho lugar, pero estaba muy desnutrido y escuálido. Un Lobo que paso por ahí y lo vio, le dijo:

"Amigo, si que estas muy flaco. No te dan de comer gran cosa por lo que veo. Escucha mi consejo y tendrás abundante comida."

El Perro le respondió:

"Bueno, si es para mi provecho, te escucho."

"Si me dejas entrar al Rebaño..." - Dijo el Lobo - "Y me llevo una oveja, tu me perseguirás, pero mientras caminas, te harás como si cayeras rendido. Los pastores te verán y dirán a tu Amo que te caíste porque estás muy flaco y harán que te den mucha comida para que te recuperes."

El Perro aceptó, y tras intentar lo acordado, el plan funcionó. El Perro flaco tuvo mucha comida y muy rico pan para comer. Si aspecto fue mejorando poco a poco.

Pasado unos días, el Lobo apareció nuevamente y le dijo al Perro:

"Oye amigo, veo que te fue bien con mi consejo."

"Así es Lobo." - Respondió el Perro.

"Entonces, ¿que te parece si otra vez me llevo una oveja y nuevamente, simulas golpearte y caer?. Con eso, estoy seguro que dirán que aun sigues flaco y te darán aun más comida."

El Perro aceptó nuevamente y tras intentar otra vez juntos dicho plan, el Perro nuevamente gano muchos alimentos poniéndolo en mejor forma.

Pasado unos días, el Lobo regresó nuevamente y le dijo al Perro:

"Hola nuevamente amigo Perro, veo que estás en muy buena forma y con mejor brillo. ¿Seguimos con el plan y me llevo otra oveja? ¿que dices?"

"De ninguna manera." - Dijo el Perro en tono molesto mostrando sus dientes - "Ese trato se acabó."

El Lobo insistió:

"Oh vamos compadre, no te molestes, es que tengo mucha hambre. ¿Cómo podre satisfacerla?"

"Bueno, en la casa de mi Amo..." - Dijo el Perro - "Se cayo un muro que pertenece al almacén de la comida. Si vas de noche, encontraras ricos manjares con mucha carne, pan, riquísimo tocino y exquisitos vinos."

El Lobo muy interesado en lo que dijo el Perro, esperó impacientemente la noche.

Cuando anocheció, el Lobo fue a la despensa y tras encontrar muchos manjares, saltó de alegría. Devoró de inmediato cuanto pudo, bebió los mejores vinos a mas no poder. Muy feliz por su momento de oro y ya borracho, se puso a cantar fuerte sin medirse. Al poco rato, tras la bulla del Lobo, despertaron los vigilantes y los perros que cuidaban la casa. Cuando llegaron al Almacén, vieron todo el desastre, y descubrieron al intruso haciendo de las suyas, lo castigaron de inmediato sin piedad.

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Moraleja
No des ni un dedo al Villano,
pues te tomará la mano.

La Liebre mendiga

Hace mucho, en la puerta de una iglesia, estaba una Liebre que era ociosa, pero pedía limosnas pacientemente.

La gente que pasaba cerca de la Liebre, se compadecía de ella y le regalaban algunas monedas en su sombrero. Un día, una Zorra dándose cuenta de su falsa actitud, le preguntó:

"¿Que tienes tu de mal o desgracia si eres joven y fuerte?, ¿Por qué pides limosnas? ¿Por qué no trabajas?"

La Liebre no pudo justificarse por dichas palabras, y las limosnas que le regalaban día a día, ahora le eran negadas, motivo por la cual la Liebre se vio obligada a buscar trabajo.

Mientas lo hacia, pidió empleo de casa en casa, pero desafortunadamente nadie le quiso dar. Angustiada la Liebre, se dijo:

"Vaya suerte la mía. Si nadie me da un trabajo, ¿cómo podré sobrevivir?"

Pero sin darse por vencida y tras pasar por muchas desgracias, la Liebre encontró un buen trabajo. Muy feliz y a gusto con su nueva vida, se prometió no volver a mendigar.

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Moraleja
Pereza no es pobreza,
pero por ahí se empieza.

El Avaro y el León de Oro

Hace mucho, estaba un Avaro miedoso que se topó con una estatua de Oro con forma de un León. Muy sorprendido y fascinando, se dijo en voz baja:

"¡Que gran ocasión!, el miedo paraliza mi mente y desgarra mi corazón, sin embargo, las ganas de poder de riqueza doblega mi alma. ¿Que poderes celestiales habrán creado esta belleza? Como deseo tener para mi esta riqueza, pero con tan solo ver a esta fiera, me aterro.

La codicia me motiva a hacerla mía, pero, mi débil carácter me impide hacerlo. Oh deseo que no das justo goce, pues ofreces algo pero impides tocarlo dándome un horrible tormento. ¿Que debo hacer para que llegues a mis manos?"

Mientras seguía en sus pensamientos el Avaro, unos ladrones se acercaron a la estatua y sin mucha demora se la llevaron dejando al Avaro sólo con sus palabras, y sin oro.

el avaro y el león de oro

Moraleja
Ocasión desaprovechada,
bobada probada.


El Granjero y sus Perros

Hace mucho, un Granjero tenia en su casa dos Perros a los que daba mucho afecto y velaba porque estén bien alimentados. Uno de los Perros acompañaba a su Amo de Cacería, mientras que el otro se quedaba en casa como Guardián. El Amo sin preferencia alguna da siempre y por igual su comida a ambos Perros, pero un día, el Perro de Caza sermoneó al Perro Guardián diciéndole:

"No es justo que yo tenga que cazar y enfrentar muchos peligros mientras que tú, sólo te dedicas a estar en casa y para colmo, recibes la misma ración de comida que yo."

El Perro Guardián quien lo escucho en todo momento, respondió:

"Estimado amigo, yo no tengo la culpa. El Amo, decidió que me quede en casa para cuidarla, y recibir mi alimento sin mucho esfuerzo."


Moraleja

Responder al furioso luego,
es echar leña al fuego.


El León, la Vaca, la Cabra y la Oveja

Una vez, un León, una Vaca, una Cabra y una Oveja hicieron un pacto para cazar juntos en los montes y repartirse en paz todo aquello que atrapasen.

Mientras andaban en busca de su presa, avistaron una Cierva que sin mucha demora, de inmediato la atraparon. Al poco rato, el León la tomó y dividió en cuatro partes iguales, luego dijo:

"La primera de estas partes es para mi, porque me llamo León, también me comeré la segunda porque soy el más fuerte. Y creo que me quedaré también con la tercera parte."

Y mirando con ojos amenazadores a los otros tres socios, agregó:

"Y para aquel, que toque la cuarta parte, que vaya preparando su testamento pues me lo comeré."

Cuando se es honrado como la Vaca, inocente como la Cabra y mansa como la Oveja, no se debe andar con Leones.

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Moraleja
Tratos sobre caudales,
hazlos con tus iguales.

La Serpiente, la Comadreja y los Ratones

Desde hace mucho tiempo, la Serpiente y la Comadreja son irrefutables enemigas, y ambas tienen una sola cosa en común, su comida predilecta son los Ratones.

Un día, en el interior de una vieja casona donde habían muchos Ratones, se encontraron estas enemigas que llegaron ahí por el mismo propósito. Muy molestas ambas, se preparaban para luchar entre ellas para ver quien se quedaba con todos los Ratones.

Un Ratón que vio a las rivales, dijo a sus hermanos:

"¡Hermanos míos! ¡nuestros enemigos se van a destruir entre ellos! ¡Salgamos y sigamos tranquilamente con nuestras cosas!"

Los Ratones al ver a las enemigas en lo suyo, decidieron salir y continuar con sus quehaceres, sin embargo, la Serpiente y la Comadreja al verlos salir se dijeron:

"Estamos peleando tontamente y ellos felices. No desperdiciemos esta oportunidad y dejemos de pelear."

Dicho y hecho, las enemigas olvidaron su rivalidad y emprendieron en búsqueda de su festín.

Al poco rato, los ratones que dejaron sus huecos, pasaron a los estómagos de sus depredadores.

la serpiente comadreja y los ratones

Moraleja
A la ocasión venida,
aprovéchala enseguida.

El Depositario infiel

Una vez, un Comerciante que se disponía a viajar, entregó a su Vecino una caja con barritas de oro y plata para que la guarde mientras estaba fuera. Cuando finalizo su viaje, el Comerciante visito a su Vecino pidiendo de regreso su tesoro. El Vecino le respondió:

"Estimado amigo, me temo no poder complacerte, ya que los ratones se comieron el joyero y todo su contenido."

El Comerciante fingiendo darle la razón a sus excusas, disimuladamente escondió al hijo de este y lo invito a cenar.

"Oh amigo." - Dijo el Vecino - "No puedo aceptar tu invitación ya que he perdido a mi Hijo y hasta ahora no lo encuentro."

"Estimado amigo." - Respondió el Comerciante - "Estoy seguro que lo hallarás. Yo vi cómo un Búho se llevo a tu Niño."

"Eso es imposible." - Dijo el Vecino.

"Si los Ratones comen Oro y Plata, ¿por qué no un Búho se puede llevar a tu Niño?" - Respondió el Comerciante.

El Vecino entendió la indirecta y sin mucha demora devolvió el tesoro, y recuperó a su Hijo.

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Moraleja
La mentira que engaña,
vuelve a ti y te daña.

La familia Topo y el Lirón

Hace mucho, vivía una familia de Topos cerca de la casa de un Lirón. Un dia, un Topito llamo a la puerta de su vecino y le dijo:

"Buenos días Señor Lirón. Dice mi Mamá si fuera tan amable de prestarnos un kilo de harina para preparar una Torta."

El Lirón, de mala gana dio lo que le pidió recordándole al Topito, que le debían un favor. Al rato, volvieron a llamar a su puerta, y era otra ves el Topito pidiendo por favor, medio kilo de Azúcar. El Lirón muy molesto e indignado, a propósito y de mala gana, entrego al Topito medio kilo de Sal.

Horas más tarde, tocaron nuevamente la puerta del Señor Lirón. Este abrió y vio que era la Mamá Topo y su familia que le dijeron:

"¡Feliz cumpleaños Vecino!, por favor acepte esta torta que le preparamos."

El Lirón, muy conmovido y arrepentido por su mala acción, dio las gracias y comió conscientemente sin rechistar la Torta, a pesar de que estaba salada.

fabula la familia topo y el liron


Moraleja
Quien imita al que engaña,
se venga y no agravia.

El Águila, la Gata y la Jabalina

Hace mucho tiempo, en un viejo Roble, vivían una Águila con sus crías, una Gata montes con sus bebés, y a una Jabalina con sus crías. Todos vivían en paz y armonía, hasta que un día, la sinvergüenza Gata se acercó al Águila, y le dijo lo siguiente:

"Vecina Águila. Me he dado cuenta que la fiera que habita abajo, no cesa de cavar para derribar nuestro Árbol. Cuando haya acabado y el Árbol haya caído, se comerá a nuestros hijos. Tengamos mucho cuidado de ella."

El Águila tras oír eso, se quedó preocupada. Por otro lado, la Gata fue donde la Jabalina y le susurró lo siguiente:

"¿Sabes vecina?, hablé con la señora Águila y me dio a entender que espera el momento adecuado en que te marches para ir por tus hijos y devorarlos."

El Águila y la Jabalina muy dudosas por dicha conversación, decidieron no abandonar sus casas para cuidar de sus Hijos. Conforme pasaba el tiempo, ambas de no salir a buscar comida para ellas ni para sus crias, perecieron de hambre.

La Gata, viendo los restos de las "enemigas", se dio un gran festín junto a sus crías gracias a los chismes falsos de la vecina Gata.

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Moraleja
A quien te engaña con un cuento,
despreciarlo al momento.

Júpiter y la Abeja

Una vez, una Abeja que había regalado a Júpiter un plato de apetitosa Miel, le hizo prometer un deseo.

"Gran Júpiter, usted sabe muy bien que los hombres me persiguen por mi Miel. Deseo que usted haga mi aguijón venenoso para poder castigarlos cuando me persigan."

Tras escuchar a la Abeja, Júpiter respondió:

"Yo valoro al Hombres y a todo ser viviente. Se me hace injusto conceder tu petición."

Y como Júpiter se sentía obligado a cumplir su palabra, dijo a la Abeja:

"Abeja. Venenoso será tu aguijón según tu deseo, sin embargo, deberás usarlo en defensa propia y con mucha conciencia, ya que la primera vez que claves tu aguijón, será la ultima, porque luego de esto perderás la vida."

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Moraleja
El hombre prudente
mira bien lo que promete.


El Borracho y su Mujer

Una vez, un Borracho visitaba cada noche una y otra cantina dejando su salud, inteligencia y fortuna.

Un día de tantos al volver a casa, saturado en alcohol dejo como de costumbre su juicio en el fondo de las copas. Su mujer muy irritada y con la paciencia hasta el piso, decidió meter a su Borracho en un ataúd. Cuando este despertó, muy sorprendido por donde se encontró, se creyó muerto y se dijo:

"¿Pero que hago aquí? ¿Acaso morí y se quedó viuda mi mujer?"

Y a los pocos segundos, un ser fantasmal se acercó a este, pero en si, era su mujer vestida de negro.

"¡¿Qui-Quien eres tu?!" - Pregunto el asustado Borracho.

"Soy la despensera del infierno y esto a cargo de llevar comida a los condenados." - Respondió el falso espectro.

El Borracho quien se sentía en las profundidades del infierno respondió:

"Y dime, de todo eso que traes, ¿no tienes algo para beber?"

fabula el borracho y su mujer

Moraleja
El borracho empedernido
siempre será lo que ha sido.

Las dos Amiguitas

Cierta vez, dos avestruces en tierras muy lejanas, se hicieron amigas y siempre estaban juntas. Un día, mientras platicaban sobre qué querían hacer, apareció un negro y oscuro nubarrón que atentó contra su amistad.

"Hoy jugaremos a lo que yo quiera." - Dijo una de ellas. La otra ave le respondió:

"No, mejor no. Jugaremos sólo si lo decido yo."

Ambas continuaban y se encerraban en sus propios caprichos enojándose una y otra vez la una contra la otra hasta que después, se amistaban. Al día siguiente, una de ellas dijo:

"Dejemos los juegos por Hoy. Mejor busquemos la salida juntas."

Y así, hablando de buena manera, se pusieron de acuerdo para que cada una de ellas se turne e inicie el juego del día. Desde entonces, las amigas son felices porque no tuvieron más riñas y siguieron juntas por mucho tiempo.

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Moraleja
La amistad no probada,
ni es amistad ni es nada.

Las Moscas

Cierto día, una sirvienta de una casa, por descuido derramó una buena cantidad de fresca miel sobre el Piso. Por otro lado, unas Moscas que se guiaron por el olfato, se dijeron:

"Cielos, ¡hemos encontrado la fuente de vida eterna, néctar de los dioses! ¡Vamos tras ellas hermanas!"

Sin mucha demora y sin pensarlo dos veces, las Moscas se lanzaron sobre la miel, pero ni mas bien la tocaron, se quedaron pegadas sus patas, y mientras más y más se movían para liberarse, sus alas y demás partes de su cuerpo se seguían pegando más y más sin posibilidad de poder volar o liberarse.

Una de ellas tras su gran problema, dijo:

"Pobre de nosotras. Por una misera golosina encontramos la muerte."

Conforme pasó el tiempo, aparecieron más y más moscas, y aunque parezca una exageración, viendo a sus hermanas perecer, estas otras intentaron el mismo riesgo, y como era de esperar, continuaron muriendo de la misma manera que las primeras.

fabula las moscas

Moraleja
Placeres en exceso,
males en proceso.

Fábulas similares

El Abeto y el Espino

Cierta vez, muy cerca de cierto bosque, crecían casi juntos un Abeto y un Espino en gran armonía, pero un día, la paz entre ellos acabó y discutían como si fueran grandes enemigos. El Abeto, en tono ofensivo dijo al Espino:

"Mírame, soy esbelto, frondoso y muy alto. Con mi madera se techan hermosos templos y se hacen grandes barcos. Tú, ¿cómo pretendes compararte ante mi majestuosidad?"

El Espino, no se sintió intimidado por el Abeto y le respondió con prudencia:

"Si pensaras en el hacha y la sierra que cortan y destrozan tus entrañas, estoy muy seguro que desearías tener mi suerte y ser yo."

fabula el abeto y el espino

Moraleja
El arrogante perece,y el humilde permanece.

Fabula similar: El Abeto y el Espino

La Lámpara y el Estudiante

Hace mucho en una noche muy oscura, un Estudiante se preparaba para hacer sus tareas, y se dijo:

"Llenaré de aceite mi Lámpara y la encenderé para empezar mis trabajos."

Cuando lo hizo, su Lámpara brillaba con muy buena luz en la oscuridad, y luego dijo al chico:

"Observe cómo irradia mi luz amigo. Es mas resplandeciente que el mismísimo Sol."

Mientras la Lámpara seguía alardeando, vino una fuerte ráfaga de viento que apagó de inmediato su luz. El Estudiante que vio todo lo sucedido, volvió a encender la Lámpara y le dijo:

"Dejate de hablar tonterías y dedícate a alumbrarme como de costumbre. Y no olvides, que el fulgor de las estrellas, jamás se apagará."

fabula la lampara y el estudiante

Moraleja
Presumir y no valer,
es mascar sin comer.

Fábula similar: La Lámpara

La Mujer y el Cántaro

Una vez, una Mujer iba a la ciudad y en su camino, encontró un viejo cántaro abandonado que curiosamente, hace mucho guardó un exquisito Vino en él. Por mera curiosidad, la Mujer lo tomó y lo olfateó. Embriagada por aquel aroma, se dijo:

"Dios, pero que exquisito aroma. Este cántaro abandonado debió guardar uno de los más exquisitos Vinos que incluso, aún guarda su fragancia."

Antes de irse, nuevamente se dijo:

"Una vida noble es como un cántaro de buen Vino que en su vejez, conserva el aroma de sus virtudes, aunque su aspecto sea pobre o miserable."

fabula la mujer y el cantaro

Moraleja
Caja que tuvo alcanfor,
queda siempre el olor.


El Pastor y su Ganado

Cierta vez, un Pastor a quien el Lobo había devorado sus mejores Ovejas, se acercó a los Corderos y les dio un discurso:

"Ustedes son presa fácil para el Lobo porque son débiles y desunidos. Si todos se mantuvieran unidos contra el peligro, estoy seguro de que el Lobo huiría de su fuerza."

Uno de los más ancianas Ovejas se acercó al Jefe con muchos ánimos, y dijo para todos:

"¡Basta ya!, ¡Ya no huiremos del Lobo!. ¡Lucharemos juntas hasta vencerlo!"

Tras toda el discurso, las Ovejas se regocijaron y muy decididas, se propusieron a enfrentar al malvado Lobo. Al llegar la noche, la imagen de un Perro les pareció la del feroz Lobo, y sin pensarlo dos veces, todas las Ovejas emprendieron huida de la manera mas desordenada y alborotada.

"Así son los cobardes. Prometen no rendirse y luego se contradicen. Tan pronto sienten un pequeño ruido, huyen como ustedes." - Dijo el Pastor.

fabula el pastor y su ganado

Moraleja
El cobarde hasta de su sombra tiembla.



El Lobo y el Carnero

Hace mucho, un gran Perro que fue exterminador de Lobos, murió en una feroz pelea ocasionando el llanto de su Amo. Un Carnero vio a su Amo llorar por su Perro, y l e dijo:

"Señor. Córteme los cuernos y cúbrame con la piel del Perro. Los Lobos creerán que soy él, y así huirán."

El Pastor, acogido por la idea, lo hizo.

Al poco rato, un Lobo hambriento ingresó al rebaño y tomó a un Corderito para hacerlo su cena. El falso Perro de inmediato persiguió al ladrón pero, al pasar por un matorral, una de las ramas se aferró a la piel del Perro, e hizo desprenderse del Cordero quedando así el engaño descubierto. El Lobo, al ver al falso Perro le dijo:

"Y tú, ¿que se supone que eres?"

"Soy un Carnero fiel a su Amo." - Respondió.

"Bueno, aunque uses ropas ajenas, eres comida para mi." - Dijo el Lobo que sin mucha demora, devoró al Carnero.

fabula el lobo y el carnero

Moraleja
Aunque cambies de vestido,
igual se cumplirá tu destino.

La Mona y los Monitos

Hace mucho, una Mona tenia dos hijos. A uno de ellos lo cuidaba mucho por ser su favorito, y al otro que no lo era, lo dejaba a su suerte.

Un día, un Perro pasó cerca de ellos y de inmediato persiguió a la Madre con intenciones de atraparla. Esta dijo a su hijo favorito:

"¡No te preocupes mi bebé, yo te salvaré!"

Y echó a correr llevándolo en sus brazos. Por otro lado, el otro Monito que estaba muy aterrado, sólo se aferró fuertemente a la cola de su Madre. En la huida y la confusión, la Mona chocó contra un árbol golpeando la cabeza del hijo favorito. El resultado fue la muerte instantánea de este.

Cuando por fin perdieron al Perro, la Mona lloraba desconsoladamente por la perdida de su hijo favorito, mientra tanto, el hijo olvidado, jugaba sano y salvo balanceándose por las ramas de los árboles.

fabula la mona y los monitos

Moraleja
No siempre el predilecto,
conserva vida y afecto.