La Liebre y la Tortuga



Una vez, una Liebre, se burlaba de las patas cortas y de la lentitud al caminar de una Tortuga, sin embargo, esta no se quedo callada, y se defendió lanzando una risa, y dijo a la Liebre:

"Puede que seas muy veloz amiga Liebre, pero, estoy más que segura poderte ganar una carrera."

La Liebre, sorprendida por tal decir, aceptó el reto sin pensarlo dos veces, ya que ella, estaba muy segura de que ganaría a la Tortuga a ojos cerrados. Entonces, ambos propusieron a la Zorra, que señale el camino y la meta. Días después, llegó el esperado momento de la carrera, y al sonar la cuenta de tres, inició la carrera de estos dos contendientes.

La Tortuga no dejaba de caminar y caminar, pero a su lento paso, avanzaba tranquila hacia la meta. En cambio la Liebre, corrió tan rápido que dejó muy atrás a la Tortuga. Al voltearse y ya no ver a la Tortuga, la Liebre vio segura su éxito sobre la carrera, y deicidio echarse una siesta. Poco después, la Liebre despertó y vio si por atrás seguía sin llegar la Tortuga, pero al ver hacia la meta, vio a la Tortuga muy cerca de la Final, y en un intento desesperado por correr lo más veloz que pudo, la Tortuga llegó y ganó.

 Moraleja
Con seguridad, constancia, y paciencia,
aunque parezcamos lentos, siempre lograremos el éxito.
Recuerden, poco a poco, se llega muy lejos.



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