El Labrador y sus Hijos



Una vez, un Anciano Labrador tenía varios hijos, pero por causas del destino, se enemistaron. Así, que para  para darles una lección y unirlos, hizo un plan muy bien elaborado. Al día siguiente, los llamó y les dijo que trajeran una porción de varas para ser atadas a un solo fajo, y, que cada uno de ellos intente romperlas, sin antes decirles:

"Hijos míos, quiero que sepan que dejaré toda mi Herencia a aquel que pueda quebrar este fajo."

Al oír esto, los Hijos del Labrador intentaron romper dicho fajo apoyando este sobre sus rodillas sin embargo, todo esfuerzo fue en vano. El padre, intentando su turno, sacó una por una las varas, y las quebró fácilmente. Sus Hijos, observando tal acción dijeron:

"No es justo padre, así también podríamos haberlo hecho nosotros."

El Padre, les respondió:

"Esta lección Hijos míos, es la mejor herencia que les dejo, y deben pensar en ella, ya que ustedes son como estas varas. Si están unidos por el amor fraterno, serán fuertes e invencibles, pero si están separados, cualquiera los vencerá."

Moraleja
La unión, hace la fuerza.

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