El Labrador y la Cigüeña



Una vez, un Labrador estaba en duelo por su sembrado, ya que gansos y grullas hacían de las suyas con el trigo volviéndolo pasto. El Labrador, ideó poner trampas para capturar a aquellos invasoras, y tras una jornada paciente logró su cometido.

Entre los gansos y grullas capturados, se encontraba una Cigüeña, que al ver al Labrador le dijo:

"Estimado Señor, por favor quíteme esta trampa, porque no me lo merezco. Soy una preciosa ave y de excelente carácter, ademas que también soy muy buena hija. Observe mis plumas, que no son nada corrientes a las de esas grullas y gansos. Ademas, la La diosa Ceres sabe que no hago daño, mas bien limpio de sabandijas, de culebras y víboras los campos."

El Labrador, ante tanto dialogo de la Cigüeña, dijo:

"Tonta Cigüeña. Podrás ser todo lo que dices, pero en este momento te encontré con estos ladrones, y por lo tanto, serás castigada al igual que ellos."

Moraleja
Quien se asocia con el malvado,
con él perece.


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