La Codorniz

En una día de Otoño, un Cazador preparaba una trampa para atrapar su comida del día. Él en su mente se decía:

"Ojala caiga una Codorniz. Llevo mucho tiempo sin poder saborear una que ya casi he olvidado su exquisito sabor."

Mientras esperaba impaciente escondido tras un pastizal, vio varias aves pasar cerca de su trampa, pero ninguna se acercaba lo suficiente para que se active la trampa. Tras largas horas de no lograr nada y cansado de esperar mucho, se dispuso a irse a casa, hasta que de pronto, se acercó a la trampa una hambrienta Codorniz quedó atrapada al instante.

La Codorniz en su desdicha se decía:

"¡Qué insensata he sido!. Debí estar más atenta a lo que me rodea en vez de dejarme llevar por mi hambriento estómago. Lo tengo bien merecido."

la cordorniz fabula

Moraleja 
Quien no estima el peligro,
se convierte en su propio enemigo.
 

 

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