El Oso y la Colmena

Delante de una Colmena que había cerca de un jardín, se detuvo un hambriento Oso con ganas de saborear aquella exquisita miel que tenia en su interior. El Oso se decía una y otra vez:

"Caray, caray... Ha de haber mucha y deliciosa miel dentro para poder calmar mi gran apetito."

Y sin aguantarse más las ganas, dio un gran mordisco a la Colmena que dejó descubierta toda la Miel, luego el Oso empezó a comer con mucho gusto.

Miles de Abejas se percataron de inmediato del Ladrón y sin mucha demora, lo picaron sin piedad. El Oso mortificado por todas las picaduras, huyó rápidamente mientras se lamentaba del dolor:

"Qué dolorosa resultó ser esta delicia impropia de mi carnivora costumbre."

fabula el oso y la colmena

Moraleja
Quien bien come y bien bebe, tarde paga lo que debe.
 

 

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