El Avaro y el León de Oro

Hace mucho, estaba un Avaro miedoso que se topó con una estatua de Oro con forma de un León. Muy sorprendido y fascinando, se dijo en voz baja:

"¡Que gran ocasión!, el miedo paraliza mi mente y desgarra mi corazón, sin embargo, las ganas de poder de riqueza doblega mi alma. ¿Que poderes celestiales habrán creado esta belleza? Como deseo tener para mi esta riqueza, pero con tan solo ver a esta fiera, me aterro.

La codicia me motiva a hacerla mía, pero, mi débil carácter me impide hacerlo. Oh deseo que no das justo goce, pues ofreces algo pero impides tocarlo dándome un horrible tormento. ¿Que debo hacer para que llegues a mis manos?"

Mientras seguía en sus pensamientos el Avaro, unos ladrones se acercaron a la estatua y sin mucha demora se la llevaron dejando al Avaro sólo con sus palabras, y sin oro.


Moraleja
Ocasión desaprovechada,
bobada probada.


 

 

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