Los Caracoles

Hace mucho, el hijo de un pescador fue a los acantilados en busca de caracoles. Cuando encontró algunos, encendió una fogata y empezó a asarlos para comérselos. Mientras se freían los caracoles, estos empezaron a hacer mucho ruido como silbidos. El Joven incomodo dijo:

"Vaya. Los estoy friendo vivos y se ponen a silbar. Que descaro."

Cuando el Joven regresó a su hogar, contó lo sucedido a su Padre. Este le respondió:

"No te extrañes hijo. En la vida, muchos se sacrifican por el bien de los demás."

fabula corta los caracoles

Moraleja
Nada en la vida da más paz,
que hacer bien a los demás.
 

 

     Facebook  Twitter Google+ Imprimir
 
Déjanos un comentario
(Respeta a los demás, evita los comentarios ofensivos)