El Pelotazo

Cierta vez, a un Niño le cayo un fuerte Pelotazo, que en su cuello le hizo un gran chinchon.

La Pelota al instante rebotó regresando con gran rapidez por donde vino, para encontrarse con un ojo en el camino, y no era nada más y nada menos, que el Ojo de su autor quien la lanzo, dejándolo de castigo tuerto.


fabula el pelotazo

Moraleja
No hagas daño o males, que pueden volverse en tu contra.
El mal es como la Pelota, que se auto devuelve contra el mismo que la bota.
 

 

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