El Hacha y el Mango

Un Hombre que en el bosque se miraba
con un hacha sin mango, suplicaba
a los árboles, le dé la madera
que más solida tuvieran,
para hacer una hacha fuerte y durable.

Al punto la Arboleda innumerable
le cedió al Olivo, y él, contento,
perfeccionando luego su instrumento,
de rama en rama ,va cortando a gusto
del alto roble, el brazo más robusto.

Y a los Árboles todos recorría,
y mientras los mejores elegía,
dijo la triste encina al fresno: "¡AMIGO,
INFELIZ DEL QUE AYUDA A SU ENEMIGO!"



 

 

     Facebook  Twitter Google+ Imprimir
 
Déjanos un comentario
(Respeta a los demás, evita los comentarios ofensivos)