El Lobo y el Corderito

Un Corderito recién nacido, bebía en las aguas de un límpido arroyuelo. Hasta que de pronto, apareció un Lobo, y le dijo muy molesto al Corderito:

"Oye tu, ¿quién te dio permiso para beber de mi arroyo?"

El Corderito respondió:

"Señor, que vuestra majestad no se encolerice y que más bien considere que si bebo de esta corriente, lo hago lejos de sus dominios."

El Lobo, viéndose ridiculizado insistió:

"Por otra parte, tú hablaste mal de mí el año pasado."

El Corderito replicó:
"¿Cómo podría haberlo hecho si aún no había nacido?"

El molesto Lobo respondió:
"Si no fuiste tú, desvergonzado, fue tu hermano o alguno de los tuyos. Pero, aunque te defiendas no evitarás que te coma."

Y echando espuma de sus fauces, agregó el Lobo:
"Es preciso que me vengue de inmediato."

Y de un salto, atrapó al Corderito y llevándoselo a lo profundo del bosque, el Lobo malvado devoró de inmediato al pobre Corderito.

Moraleja
La mejor defensa nada vale,
para el malvado decidido a practicar el mal.



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Fábula: El Lobo y el Corderito

 

 

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