Las Moscas y la Miel

Cierto día, un panal derramó su deliciosa Miel, y las Moscas, ansiosas por tal delicia, acudieron de inmediato para devorarla. Al llegar y comer, su exquisita dulzura fue tan embriagante que no se dieron cuenta de que sus patas se fueron aferrando en la Miel, y al intentar escapar, no pudieron alzar el vuelo. Para colmo, la Miel las siguió absorbiendo, y a punto de ahogarse en su exquisito tesoro, dijeron:

"¡Pobres de nosotras!, ¡Nos morimos por quererlo tomar todo en un instante de placer!"

Moraleja
Toma siempre las cosas más bellas de tu vida con serenidad, poco a poco,
para que las disfrutes plenamente, y no te vayas a ahogar dentro de ellas.



 

 

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