El Lobo y el Pastor

Una vez, un Lobo acompañaba a un rebaño de Ovejas sin hacerles daño alguno. El Pastor, al principio lo observaba y tenía cuidado de él como enemigo, pero como el Lobo los seguía y en ningún momento, intentó robar o herir alguna oveja. El Pastor llegó a pensar, que tenía un guardián como aliado.

Cierto día, el Pastor tenia que ir al pueblo, dejó sus ovejas junto al Lobo confiado de que no iba a hacer nada, y se marchó. El Lobo, al ver su esperado y oportuno momento, se lanzó sobre el rebaño y devoró a casi todas las Ovejas. Cuando el Pastor regresó y vio todo lo sucedido, se dijo:

"Bien merecido lo tengo, ¿de dónde saqué confiar mis ovejas a un lobo?"

Moraleja
Nunca dejes tus valores al alcance de los codiciosos,
no importa que tan inocente sea su apariencia. 
 

 

     Facebook  Twitter Google+ Imprimir
 
Déjanos un comentario
(Respeta a los demás, evita los comentarios ofensivos)