El Labrador y el Águila

Cierta vez, un Labrador, encontró un Águila apresada por una red, y fascinado por la belleza de este animal, cortó la red que la tenia presa, y la liberó. El Águila, se sintió agradecida por tan generoso gesto,  quiso devolver el favor a su bienhechor. Sin embargo, al ver sentado al Labrador al pie de un muro que estaba a punto de desplomarse, voló hacia él, y con sus garras le quitó delicadamente un pañuelo que le ceñía la cabeza.

El hombre, indignado por su acción, corrió tras el Águila, pero a los pocos segundos ya ambos lejos del muro, el Águila. dejó caer el pañuelo. El Labrador, recogió su pañuelo y al darse la vuelta, vio los escombros del muro en el mismo lugar donde él estaba sentado.

Impresionado, el Labrador se prometió hacer el bien cada vez que se presente la ocasión.

Moraleja
Siempre debemos ser agradecidos con nuestros bienhechores,
y agradecer un favor, con otro.



 

 

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