El Buey y la Becerra

Una becerra que sólo descansaba y comía, vio a un Buey que trabajaba arduamente, se lamento de su suerte, y se alegro por la de ella. Hasta que un día, de una solemnidad religiosa, cogieron a la becerra para sacrificarla.

El Buey, viendo lo sucedido dijo:

"¿Sabes ahora por qué no trabajabas?, pues simplemente estabas reservada para el sacrificio."

Moraleja
No hagas alarde de la pereza, pues nunca sabes que mal trae oculto.



 

 

     Facebook  Twitter Google+ Imprimir
 
Déjanos un comentario
(Respeta a los demás, evita los comentarios ofensivos)