El Asno juguetón

Una vez, un Asno se subió al techo de una casa, y allí, se puso a brincar de aquí para allá, al poco rato, de tantos brincos, el Asno rompió el techado. El dueño tras enterarse de la travesura del Asno, corrió tras de él y lo bajó de inmediato castigándolo severamente con un leño. Entonces, el Asno dijo:

¿Por qué me castigan?, si yo vi ayer al Mono hacer exactamente lo mismo y todos reían felizmente como si les estuviera dando un gran espectáculo.

Moraleja
Trabaja siempre para lo que te has preparado, no hagas lo que no es de tu campo.


 

 

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